José Carlos Mariátegui: su casa


Por fin llegó el día en que conocí la casa donde vivió sus últimos años José Carlos Mariátegui, el gran inspirador de este blog. El museo, ubicado en la calle Jr. Washington en Lima, se puede recorrer con una guía que va relatando la trayectoria vital del peruano. Como era la única visitante del lugar ayer por la mañana, tuve la oportunidad de hacerle preguntas puntuales, aquellas que la distancia física y la escacez de material bibliográfico fueron obstáculos en el año 2000, cuando Mariátegui era el autor de mi tesis de grado.

Reconstruí un poco más de cerca el clima que se vivía en su casa y sede de la editorial Minervaa fines de los 20, las hipótesis alrededor del accidente que sufrió en 1902 y la interminable enfermedad de su vida, los descuidos de su salud, su relación con Ana Chiappe, más los paseos por el parque con sus amigos intelectuales. A pesar de su miopía y los problemas con su pierna izquierda, no se los ve en ninguna fotografía con lentes ni con bastón. Siempre muy elegante en cada uno de las imágenes.

También vi el primer ejemplar de Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana y los ejemplares traducidos a cuatro o cinco idiomas, sus plumas, su escritorio y un montón de retratos que le rinden homenaje los artistas. Un dato impresionante es que el escultor Artemio Ocaña hace una máscara de Mariátegui fallecido. Y otro dato que me llamó la atención es que el domingo pasado murió el hijo menor Mariátegui, Javier, quién se encargó junto a sus hermanos de ser uno de los principales promotores de la obra de su padre.

Me encantó pasar por ahí, y reponer aquella época en que Mariátegui fue objeto de mis lecturas y el tema recurrente de las charlas que mantenía con Gladys en algún café de Rosario. Desde el año 2000 Perú era el destino de un viaje que tenía que hacer en algún momento. Y aquí estoy…