Alfabetización mediática

La escuela de ayer entendía la educación mediática como la formación de consumidores responsables de los medios de comunicación de masas. Hoy ese modelo es inviable frente a la emergencia de una multiplicidad de plataformas mediáticas que promueven no sólo el consumo sino la participación ciudadano en la producción cultural. La alfabetización no pasa por consumir los medios sino en utilizarlos como medio de expresión.

Convergencia

Una de las ideas principales de Henry Jenkins en La cultura de la convergencia de los medios de comunicación, es que los medios no mueren. Lo que mueren son las herramientas para acceder al contenido, lo que se llama tecnologías de la distribución. En este sentido la evolución de los medios no se reduce a un cambio tecnológico, sino que tiene que ver con las formas culturales de apropiación de esas herramientas para la comunicación.

Miren un ejemplo de los proyectos K3 a cargo de David Cuartielles, donde los estudiantes desarrollan prototipos físicos, creando un medio con nuevas funcionalidades a partir de la utilización de aparatos analógicos que están fuera de circulación como es un walkman de cassette. En este caso, se le agrega a arduino + acelerómetro + sensor.

Más sobre Arduino.

Hacia una red más segura: el rol de la escuela y los docentes

Texto publicado también en Blog de Red de Escuelas Medias del Ministerio de Educación, por el Día Internacional de Internet Segura.

La red, en tanto tecnología de ampliación social, extiende las formas enseñar y aprender, de trabajar y divertirse. Transforma las lógicas de la economía, de la educación y de las relaciones personales. Pero también afecta directamente a los estándares de seguridad y privacidad. Como todo entorno social ofrece oportunidades, desafíos y riesgos. El rol de la escuela y especialmente el de los docentes, puede jugar un papel protagónico para hacer de la virtualidad una experiencia cívica.

Hoy se celebra el Día Internacional de la Internet Segura. Lo impulsa el organismo europeo de Seguridad en Internet y este año centra la convocatoria en la prevención del ciberbullying, una forma de acoso piscológico mediado por tecnologías digitales que no conocen fronteras y que, en buena parte de las ocasiones, afecta a chicos y chicas menores de edad.

Es oportuno entonces, aprovechar esta celebración, para reflexionar sobre la importancia de incluir el tema de seguridad en Internet en el escenario educativo, como también sobre los desafíos que exige a los padres y los docentes.

Frecuentemente, se asocia a la inseguridad en Internet con daños que ocasionan los crackers informáticos infiltrando virus malignos en computadoras, o interviniendo sistemas gubernamentales y corporativos para obtener información o atentar contra sus funcionalidades. También con la violación de correspondencia electrónica privada. Pero esas son sólo algunas de las formas que la inseguridad adopta en los contextos virtuales. Los contenidos inapropiados, la pornografía, o aquellos que son de carácter discriminatorios también arremeten contra el bienestar y la seguridad. Basta con consultar rápidamente los archivos de los diarios para encontrar miles de casos alrededor del mundo que dan cuenta de ello.

El ciberbullying, la nueva forma de acoso posible en Internet, es la otra cara de la misma moneda. La usurpación de la identidad, la violación de la intimidad, la exposición de la privacidad de terceros, son problemas que desde la escuela y los docentes podemos prevenir.

Informarnos sobre el tema es el primer paso que debemos dar. Saber que mientras nuestros alumnos buscan información para realizar una tarea o estudiar para un examen, mientras interactúan en chats, videojuegos, blogs, fotologs y foros, pueden encontrarse con situaciones o contenidos poco deseables.

Como ocurre en la vida offline, lejos de las pantallas, el espacio público es valioso, aunque a veces transitarlo nos exponga a riesgos insospechados. Para los más jóvenes, cuando se trata de ciudadanía, cada vez son más difusas las fronteras de la vida virtual y la no virtual. Ambos contextos se mezclan y relacionan entre sí.

Es por ello que para los docentes no basta con estar informados. Formar a nuestros alumnos, ahora, también implica aceptar que el espacio público se está amplificando, que las interacciones sociales abordan nuevos escenarios y que explorarlos junto a ellos es una oportunidad inigualable para actualizar la enseñanza a un mundo que ya no es sólo “cara a cara”.

La arquitectura distribuida de Internet y su apertura han hecho posible proyectos como la Wikipedia, una enciclopedia que, precisamente por ser abierta, cualquiera podría -y a veces sucede- vandalizar. Sin embargo, ante esas situaciones y por cada caso de vandalismo, existen decenas de miles de personas en todo el mundo que colaboran entre sí para subsanar los errores de los contenidos, a veces producidos sin mala intención, pero otras con decisiva maldad.

La apertura sin fronteras que abre Internet hacia el conocimiento, y las habilidades cognitivas que demandan las nuevas tecnologías para autogestionar la información, tiene que ser una oportunidad para la escuela para formar sujetos capaces de generar escenarios innovadores de construcción del conocimiento. Y para ello es necesario trabajar en la formación de sujetos que, con responsabilidad y autonomía, se apropien de las herramientas tecnológicas disponibles no como objeto de consumo sino como instrumento de promoción de un cambio cultural.

En la vida offline, hace más de quinientos años, Johannes Gutenberg inventó la imprenta, la tecnología que probablemente haya transformado con más intensidad las sociedades. Si Internet es la imprenta del siglo XXI, es de esperar que, siendo tan joven, las cosas cambien todavía más, y los desafíos, oportunidades y peligros adquieran nuevas facetas.

La educación es, sin lugar a dudas, el mejor software de todos los tiempos. Mejorémoslo todos los días en nuestro trabajo con los alumnos. Las nuevas tecnologías son también nuestras herramientas ante ese desafío de hacer de Internet un espacio público seguro y propicio para enseñar y aprender.