Monthly archives: July 2010

Impresiones del aula en el modelo 1a1

El aula como espacio de aprendizaje y producción del conocimiento adquiere un nuevo sentido con la implementación del modelo una computadora por niño. Y el cambio se da en varios sentidos.

En primer lugar el tema de la disposición de los sujetos y recursos en el espacio. La organización de los bancos a lo largo de la jornada de clases se modifica permanentemente. Depende la actividad que se realice, pero también del tiempo que dure la batería. El lugar de los estudiantes se va modificando en función de los tomacorrientes disponibles o al alargue más cercano. Con lo cual hay que estar más atento al suelo para no terminar enrollado con algún cable.

La pregunta que inquieta a todos la primera clase, el soporte sobre el cual van a registrar sus apuntes: “miss ¿vamos a usar en su clase cuaderno o laptop? ¿cuaderno y laptop? ¿cuaderno solo? ¿laptop sola?”
Coexistiendo cuadernos y netbooks en el aula, no hay ninguna razón por la que tengamos que desechar la primera tecnología en beneficio de la segunda sólo porque suena más innovador. En todo caso nos pone a pensar en las posibilidades de las tecnologías para resolver cuestiones prácticas del quehacer diario en la escuela. Y lleva un tiempo poner la tecnología a disposición del proceso de enseñanza aprendizaje. Al comienzo no deja de ser una “prótesis” que con el tiempo y el uso se naturaliza.

Y también, lo más sorprendente es la rapidez con que los estudiantes se adaptan al nuevo sistema. Me refiero a la velocidad con que se organizan en red, donde cada uno irá adquiriendo una nueva función del aula respondiendo a la coyuntura. Por ejemplo, está el que se encarga de armar un powerpoint con los apuntes de clase para distribuirlo a sus compañeros, está el que se especializa en quitar los virus de la netbooks para los “menos” expertos, está el que comparte el modem inhalámbrico cuando falla la red, el que trajo los parlantes de su casa para ver películas en clase, o el que baja la película por la noche para verla al día siguiente con el docente.

En fin, mucho se aprende de estas formas de organización y colaboración entre los estudiantes que nos da lecciones sobre cómo el aula tradicional y panóptica obsolesce, deviniendo silenciosamente en otro espacio más dinámico y cambiante.

La catedral y el bazar: letrados y amateurs


Photo by jikatu

La catedral y el bazar son las metáforas que utiliza Eric Raymond en su libro The cathedral & the Bazaar de 1997, reeditado en el 2001. El autor historiza y revela el ecosistema de la cultura libre. Propone un recorrido para entender cómo las nuevas formas de organización del trabajo en la red pueden ser aplicables a otros campos de lo social.

Los términos la catedral y el bazar que dan nombre al libro hacen referencia a dos modelos de desarrollo de software, que se desprenden a partir de la experiencia Linux a principios de los años ‘90 impulsada por Linus Torvalds.

El modelo catedral está ligado al desarrollo del software propietario, nace de un grupo de programadores que, a puertas cerradas y de manera centralizada, lanzan al mundo un software. Mientras que el modelo bazar, en cambio, responde a un desarrollo abierto, distribuido y descentralizado. Pone el código a disposición de los usuarios, potenciales hackers capaces de detectar errores y mejorar el software. Las mejoras del sistema, a diferencia del otro, se ven de manera permanente.

La metáfora de la catedral se conecta con una concepción de la cultura letrada, donde el conocimiento es cerrado y limitado, producido por unos pocos especialistas y consumido por muchos. La metáfora del bazar, en cambio, se conecta con el conocimiento abierto e ilimitado, producido y consumido por muchos. En este último modelo, todos tienen la posibilidad de ser prosumidores , productores y consumidores al mismo tiempo.

Un ejemplo de cómo el modelo bazar puede funcionar y “hackear” a la cultura letrada, lo encontramos en Wikipedia. La enciclopedia en línea más visitada en Internet, donde los contenidos tienen la particularidad de ser producidos y actualizados por los mismos usuarios.

En una entrevista que realicé a Patricio Lorente, representante de la Fundación Wikimedia en la Argentina, le pregunté sobre cómo se vive el proceso de construcción de un proyecto colaborativo de la envergadura de Wikipedia. Respondió:


“La Wikipedia representa una vuelta radical a una noción acerca del conocimiento que no es nueva pero que había quedado sepultada bajo el peso de las concepciones más rígidas y dogmáticas respecto de la autoridad del conocimiento: el conocimiento es una construcción social, acumulativa, dinámica e histórica…”

Esta cita pone de relevancia el nudo del proyecto Wikipedia, y es que destroza la histórica ligazón entre conocimiento y autoridad. Los productores son los propios ciudadanos, quienes investigan, escriben, discuten y consultan los contenidos de la enciclopedia.

La amateurización de la producción cultural es un proceso que no ha parado de crecer con las tecnologías digitales. El sociólogo norteamericano Richard Sennet pensó también en la cultura libre y el modelo desarrollado por la comunidad open source, cuando revalorizó el trabajo artesanal en su libro The Craftsman. En la cultura contemporánea -para el autor- renace la cultura del garage, del taller, lo experimental y la colaboración alimentada del geekismo.

Esta idea del amateur es lo que está presente en fenómenos como Youtube, comunidades de aficionados que producen sus videos caseros, los suben y comparten con la red. Es el entorno natural de los programadores vinculados al software libre.

El antropólogo Michael Wesch analizó las prácticas culturales en youtube en un proyecto de etnografía digital que lidera en la Universidad del Estado de Kansas. Su interés en Youtube está dado por las prácticas sociales ligadas al mash up o remezcla. Incluso la producción mediática en manos de aficionados fue cobrando mayor sofisticación.

A comienzos de este año, la antropóloga Mizuko Ito en la línea de Wesch publicó una presentación sobre amateur media production. Analiza casos de estudios relacionados a estas prácticas culturales por sus formas de comunicación efectiva, de innovación y producción de trabajos de calidad. La ecología de medios amateurs -según Ito se rige por tres componentes principales: participación, innovación y reputación. El artículo no tiene desperdicio.

La novedad no está en el contenido, claro, ni tampoco en la tecnología. En todo caso está en el contexto de circulación y distribución en el que se despliegan esos textos. Es Youtube un ejemplo de la posibilidad que abre la Web de conexión con otros, del consumo y producción en red y de forma colaborativa.

Nicolás Nobile plantea en su texto “Transformaciones de la escritura en la era digital” que las tecnologías digitales pusieron al descubierto nuevas formas de escritura y lectura, ni mejores ni peores, sino distintas.

La linealidad y secuencialidad del texto impreso es violentada por las nuevas formas de producción cultural que plantean las tecnologías digitales. Algo que en la literatura del siglo XX, con el “Cut Up” de la leyenda de la generación Beat William Borroughs o con Rayuela de Julio Cortazar contribuirán en la dislocación del texto y la desentralización de la lectura. La hipertextualidad ligada a las tecnologías será una expresión de un fenómeno que ya había comenzado a darse en la cultura.

Por último, para Nóbile “la era de la imprenta provoca la difusión de los textos escritos, pero con ella viene también acoplada toda una ingeniería institucional y comercial de editores, comercializadores y de un mercado de lectores que funciona como una instancia altamente constrictiva del texto en cuanto a sus condiciones de producción, circulación y consumo”.

Entre las alteraciones que produce la inserción del texto electrónico está la indistinción del original y copia, sujeto a uso y manipulación del propio lector.

Con todo, las formas catedrales de la producción cultural se vuelven cada vez más permeables a los flujos ubicuos del bazar. Donde todo es remezcla. En su libro, Raymond sostiene que “los buenos programadores saben qué escribir. Los mejores, qué reescribir y reutilizar”. La catedral y el bazar es un libro que discute en la frontera donde comienza a vislumbrarse un cambio que Mcluhan esbozó: “Toda herramienta es útil empleándose de la forma prevista, pero una gran herramienta es la que se presta a ser utilizada de la manera menos esperada”. Y eso es Internet.

Figheras: la fotografí­a como práctica en red

Texto publicado en la Revista Plus (Chile), edición número 7. Sobre la obra del fotógrafo argentino Fer Figheras, mas una conversación con el autor. (Texto original)

Nació en Comodoro Rivadavia, en Argentina, el 25 de septiembre de 1970, pero vive en Santo Domingo, en República Dominicana, desde el año 2006. Allí dicta talleres de fotografía abiertos a la comunidad. Uno de ellos, que diseñó especialmente para disminuidos visuales, rompió con moldes y prejuicios sociales. En el tiempo libre viaja por la isla en busca de nuevos escenarios para su obra. Sus trabajos han sido expuestos en decenas de galerías y centros culturales, pero su hábitat natural es el ciberespacio [ferfigheras.com.ar].

Inició su carrera en Rosario, una ciudad del interior de la Argentina conocida por la proliferación de propuestas culturales. En la “San Franciso austral”, estudió Fotografía en el Instituto Superior de Educación Técnica Nº 18. Pero su pasión por las artes visuales empezó mucho antes, a los 13 años, cuando todavía era Fernando Figueroa y pasaba el tiempo mirando al padre de un amigo mientras revelaba y copiaba fotografías en un estudio.

Un artista nato que siempre tomó a la fotografía como una herramienta de supervivencia a distintos contextos que le ha tocado atravesar. Cuando el siglo XXI llegó también para Figheras, comenzó a producir imágenes con dispositivos digitales y a explorar nuevos caminos que modificaron su práctica. Es pionero en América Latina en la utilización del videoblogging, orfebre de la posproducción y convencido de las licencias copyleft para la difusión de sus obras.

En digital y videoblog

En el año 2005, las herramientas Web 2.0, plataformas abiertas y participativas centradas en los usuarios, como los wikis, blogs, canales de video y repositorios de imágenes, comenzaban lentamente a penetrar en la vida social y cultural de los argentinos. Algunos intelectuales y artistas, como por ejemplo, Gustavo Romano se animaban a experimentar a través de los blogs una relación más interactiva con su público y un tiempo de producción diferente al que los sometían la industria editorial o las instituciones del arte. Entre ellos Fer Figheras, que comenzó su Vlog ese mismo año, causando tanto interés de otros artistas como revulsión en los claustros académicos locales vinculados con la producción multimedia.

Los videoblogs fueron formatos que llegaron con la evolución del blog, asociados a la emergencia y masificación de dispositivos portátiles (cámaras digitales compactas y teléfonos móviles) que permitieron a los ciudadanos contar con medios propios para registrar en todo momento acontecimientos de la vida privada y pública, para luego publicarlos en Internet. El crecimiento exponencial de esa actividad vino con Youtube en el 2006, uno de los principales repositorios audiovisuales más importante de esta década, que tiene hoy más de 400 millones de usuarios compartiendo sus videos en línea.

El proyecto del Vlog de Figheras consistió en utilizar la tecnología portable y canales de distribución gratuitas para contar pequeñas historias en formato audiovisual. Bien al estilo Roberto Jacoby, el mentor del Proyecto Venus, Figheras supo aprovechar las herramientas disponibles y utilizarla de la mejor manera. Contó con reglas claras que le permitieron organizar la propuesta desde el comienzo: producir con una cámara digital un video semanal en un minuto con el objetivo de relatar pequeñas historias, que terminaron siendo fragmentos de su propia vida cotidiana. Mientras Romano en Buenos Aires tomaba todos los días fotos de los objetos que llevaba en sus bolsillos [proyecto del 2004 Pocketblog], Figheras a trescientos kilómetros de distancia, hacía lo suyo con videos.

La propuesta, aunque a priori parecía aislada, rápidamente encontró espacios de intercambio cultural, a través de una red de personas conectadas virtualmente en distintos lugares del mundo hispanoparlante, que compartían los mismos intereses. Y en un tiempo escaso, esos ejercicios de estetización de la vida cotidiana, esas formas emergentes de interacción social, tomaron cada vez más importancia como parte del proceso creativo de Figheras, Romano, y muchos otros, al mismo tiempo que se convirtieron en los motores de su producción artística.


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    Catedral de Nuestra Señora del Pilar en Zaragoza, España.

Km 24: excelencia educativa y modelo 1a1

En el km 24 por la Carretera Central saliendo de Lima, está el lugar donde paso buena parte de mi semana, dedicada a un proyecto educativo en ciernes que integra gran parte de mis intereses: la educación, la filosofí­a y las tecnologías digitales.

A comienzos de este año, el Estado peruano a través del Ministerio de Educación, iniciaron un proyecto educativo de alto impacto como es el Colegio Mayor Secundario “Presidente del Perú”.

El objetivo fue reunir a los estudiantes más destacados de las escuelas públicas de todo paí­s -se seleccionaron 900 de los miles que rindieron examen-, para ofrecerles una educación de calidad, una formación integral como ciudadanos con las competencias del siglo XXI, además de la oportunidad de continuar sus estudios en forma gratuita en universidades nacionales e internacionales (Harvard y el MIT).

El modelo pedagógico es bien especial. No sólo ajusta sus programas al Diseño Curricular Nacional sino también adecúa sus contenidos al sistema del Bachillerato Internacional. Incluye 3ero, 4to y 5to año del nivel secundario.
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