Ayer fui a ver Fast Food Nation sin demasiada información previa, salvo con el comentario que después de verla no dan más ganas de comer hamburguesa. Efectivamente salí con la misma sensación, pero además impresionada de lo bien que desde la ficción se enfoca el tema de la comida chatarra. Porque si bien la denuncia se centra en los ingredientes de las hamburguesas Mickey’s (el motivo de la investigación) todo el tiempo está cruzada con la precariedad de las condiciones laborales que padecen a diario los trabajadores, resultado en definitiva, de la expansión de la cultura fast food.
Creo que su director Richard Linklater, cuyo guión es de Eric Schlosser, a diferencia de Michael Moore llega un poco más lejos, no se limita a localizar culpables, sino a plantear un estado de situación complejo en la que las víctimas no sólo son los consumidores, sino también los inmigrantes ilegales, los jóvenes estudiantes, los empleados de marketing, etc.

Por ahí la misma comparación que hacemos entre Richard Linklater y Moore -más allá del formato documental o ficción- es la que podríamos hacer entre Gus Van Sant y Moore. Si nos centramos en Elephant y Bowling for Columbine, el tema de ambos films es el mismo, pero el modo en que se enfoca el problema es completamente diferente. En la primera la violencia en EEUU no es el resultado de uno o varios culpables, sino de un sistema mucho más complejo donde entran a jugar las instituciones educativas, el Estado y otros actores sociales, todos son víctimas y victimarios a la vez. En cambio Moore está detrás del victimario, sea la tele, sea la asociación de amantes del rifle, se el banco, sea….
En fin. Me parece que está buena mirar Fast Food Nation, y además para no perderse Bruce Willis o Ethan Hawke cuando entran escenas con intervenciones muy divertidas. Cae bien además que no tengan un papel protagónico a lo largo de toda la película.
(Update: 12:22)