Guacamole 2.0

Hoy caí en la cuenta que desde hace tiempo vengo haciendo un guacamole distinto al “clásico” (si es que existe) y que ya era hora de compartirlo. No me pregunten cómo llegué a juntar todos estos ingredientes, o sí creo recordar que fue mientras esperaba la llegada de amigos en casa de Buenos Aires y empecé a pensar en preparar una entradita por si no alcanzaba con la comida principal. El clásico miedo de “no si va alcanzar”, “mirá si se quedan con hambre”, “más vale que sobre y no que falte”, “total si sobra lo comemos mañana”, etc etc etc. Así empezó la historia del guacamole, mezclando, tirando, probando. Y desde ese día empezó a tener un éxito en cada reunión, y los amigos (avísenme si miento o me mintieron) preguntando cómo lo hice, qué rico y dale que va. Bueno, acá está.

Ingredientes
2 Aguacate (palta) maduros
1 diente de ajo
Aceite de Oliva
Sal
Pimienta
Mayonesa
Limón

Preparación
Se pisa bien pisado los guacamoles, se le agrega un diente de ajo bien picado, se le agrega sal a gusto, aceite a gusto, limón a gusto, pimienta blanca a gusto, mayonesa (bien poquito). Todo bien mezclado, pisado y ya está!! Facilísimo.:)

Esta foto es del almuerzo de hoy, festejando el flamante ISBN de El Poder de las Redes, con el guacamole 2.0 en la mesa mientras esperábamos las empanadas de Mancini que se cocinaban en el horno.

Y la próxima voy a liberar la tarta de verduras.;)

Aterrizaje en Madrid

Hace 6 días que con Pablo llegamos a Madrid, y de a poco nos vamos recuperando del jet lag , incorporando al ritmo de esta preciosa ciudad.

Madrid, es un lugar increíble con una historia densísima, siempre presente en cada uno de sus rincones, en sus callecitas, en sus edificios de tres siglos de diferencia, y en su gente. Los madrileños tienen un tiempo propio, una dinámica distinta donde la comida forma parte de un especial ritual cotidiano. Ya probamos las comidas típicas españolas, como no podía ser de otra manera con el mumi David que nos agazaja todo el tiempo con sus platos de lo más variados. Probamos pescados y fiambres de todo tipo y en distintas formas, paellas, tapas, y un montón de cosas más. La cerveza y el vino nunca faltan en ninguna comida, y no tienen nada que envidiarles a los de Argentina. La dieta aquí es muy variada, tanto que la carne aún no se extraña, y llegado el caso tenemos a mano el restaurante argentino para un buen asado.

Vivimos en una casa hermosa, modernísima con mucha luz que entra de las ventanas de las buhardillas. La vida indiana viene super super productiva, se aprende un montón de cosas todos los días. Y por supuesto que si no fuera por el cariño de David, Mary, Nat, Rosa, con quienes nos divertimos muchísimo, el aterrizaje no hubiera sido el mismo. Y lo mejor de todo es que queda mucho por conocer, aprender y disfrutar. Así que de ahora en más este blog se convertirá en un cuaderno de notas de nuestro aprendizaje diario, de las experiencias que recojamos en el día a día.

Mientras tanto picasa ha comenzado a cargarse con las primeras imágenes que fuimos registrando en nuestras recorridas por la ciudad y de los encuentros con los amigos.