Foucault en Buenos Aires
El viernes y sábado pasado nos dimos una vuelta (bastante larga por cierto) por el Campus Miguelete de la UNSAM a unas jornadas sobre Michel Foucault.
De lo que vimos, lo que mas nos gustó fue una ponencia de las mesas redondas, a cargo de Sebastián Boticelli e Ignacio Testaseca con el título “De la disciplina al biopoder: higiene, sexualidad y trabajo social”. El trabajo abordaba el tema la sexualidad en el seno de las familias burguesas y obreras y los dispostivos disciplinarios que atraviesan las mismas. El desarrollo del higienismo de fines siglo XIX con su política de salubridad urbana, aporta elementos para dejar de pensar en Foucault una ruptura entre sociedad disciplinaria y biopoder.
Pero “Cuestión de método: biopolítica y posthistoria” era la conferencia más esperada, y ahí estuvo Edgardo Castro para ofrecérnosla. Fue brillante ese cierre, en cuanto a la claridad y síntesis de su exposición, y en cuanto a la capacidad de abrir nuevas lecturas y posibles recorridos en la producción foucaultiana.
Aqui les acerco al trayecto de las ideas allí expuestas.
Haciéndose eco de la centralidad que fuera de Francia, tiene el tema de la biopolítica en Foucault, Castro la vincula a la poshistoria, a Kojève, buscando “afinidades” entre ambos, no sin antes ajustar cuestiones de método.
La primera cuestión de método tiene que ver con la inclusión o no de Foucault dentro del campo de la filosofía.
Como afirma Castro, la pertenencia de Foucault al campo de la filosofía siempre se pone en discusión. El mismo Foucault contribuye a esta la misma polémica puesto que las discusiones que él aborda no son las típicas de la filosofía, como tampoco su biblioteca poco tiene que ver con la bibliografía típica de un filósofo.
Sin embargo, según señala Castro, a pesar de las diferencias, en Seguridad, territorio y Población el mismo Foucualt afronta la discusión, al inscribir su trabajo en el campo de la filosofía y dar una definición de la misma. La filosofía es para él una política de la verdad. Afirma “Despues de todo, lo que yo hago, no digo aquello para lo que estoy hecho, porque sobre eso no sé nada. Lo que hago, no es ni historia ni sociología ni economía, es algo en cambio que por razones ‘de hecho´ tienen que ver con la filosofía”
Este “de hecho” de la filosofía Castro lo vincula con otra cuestión, y es que tiene que ver, no con el texto que uno lee sino el modo de leerlo. Y cita una frase de Foucault donde dice que ha aprendido mas con David Ricardo, Fourier que con Kant y Hegel.
Tercera cuestión de método. Castro la denomina de erudicción y lucha.
En la primera lección de Hay que defender la sociedad de Enero del 76, Foucault presenta el tema del año, la guerra de razas, etc., y hace una revisión de la historiografía francesa. Pero la particularidad de esa lección, es para Castro es que además de situar el tema, Foucault sitúa políticamente su trabajo, diciendo que sólo el trabajo de erudicción fragmentario repetitivo y discontinuo, es el trabajo que puede vincularse con la eficacia de la lucha dispersa, discontinua. Ese es el único trabajo eficaz.
Castro se pregunta ¿Qué es lo que busca este tipo de trabajo fragmentario discontinuo?
Y la respuesta es, evitar los efectos de poder totalitarios de las teorías envolventes y globales. Es como si Foucault dijera, que en el trabajo intelectual tenemos que retomar las formas de la lucha que son efectivas. Y a la vinculación de las luchas dispersas ( que son los presos psiquiátricos, obreros, presos) con la erudicción, a eso llama genealogía.
Cita un fragmento de esa primera lección donde el filósofo francés da su definición de lo que es la filosofía, esto es, una política de la verdad. Esto es, una erudicción unida a la lucha para evitar los efectos de poder de las teorías totalizantes.
Luego de las cuestiones de método, Castro aborda el segundo tema, el de biopolítica. Repasa los textos en los que Foucault retoma esta cuestión. Como ser una conferencia en Tokio de Abril de 1978, a Seguridad, territorio y población, Hay que defender la sociedad, La voluntad de saber, y la conferencia de Río de Janeiro.
En la conferencia en Tokio cita las palabras de Foucault diciendo: ” desde hace cuatro o cinco siglos, se considera que el desarrollo de la sociedad occidental, dependía de la eficacia del poder para cumplir con su función. Por ejemplo, era importante que en la familia, la autoridad del padre o de los padres controlaran el comportamiento de los hijos. Era importante cómo el sujeto obedecía. En estos últimos años la sociedad ha cambiado y también los individuos. Estos son cada vez mas diversos, mas diferentes y mas independientes. Cada vez hay más categorías de personas que no están absorbidos por la disciplina. De modo que estamos obligados a pensar en una sociedad sin disciplina. La clase dirigente está impregnada de la nueva técnica, pero es evidente que debemos separarnos en el futuro de la sociedad de disciplina actual.”
Dos observaciones hace Castro de esto, recordando también el texto Seguridad, territorio y población, donde Foucault no dice que se abandonen las disciplinas, que no existan dispositivos disciplinarios. No hay que pensar el nexo disciplina-normalización como un nexo natural y necesario. Las disciplinas no han sido -antes del surgimiento de la sociedad moderna- dispositivos de normalización y cree que han dejado de serlo. La disciplina en la actualidad en nuestras sociedad en dispositivos de elite, lujo, en privilegios. Como lo fueron antes la generalización de las disciplinas a finales del XVIII y XIX. Ahí nosotros exageramos el nexo disciplina-normalización. Una disciplina no necesariamente es normalizadora, lo fue en la constitución de la sociedad moderna. Hoy eso se ha roto. Hoy la sociedad no pasa por los dispositivos disciplinarios.
Castro insiste que en Foucault no hay un significado del concepto de biopolítica sino varios, fragmentarios, discontinuos y repetitivos.
Ejemplo de esto se encuentran en la conferencia de Río de Janeiro donde aparece por primera vez el concepto de biopolítica, anterior a Vigilar y castigar, en 1974 e inscripto en el proceso de la medicalización occidental. Después tenemos Hay que defender la sociedad donde biopolítica se llega a ella a través del concepto de lucha, guerra.
En voluntad de saber donde depende el párrafo que se tome del texto, la biopolítica funciona como complementación, sustitución de la soberanía.
Y después en el nacimiento de la biopolítica, donde se llega al mismo a través de la constitución de la economía política.
Sin embargo, agrega Castro, la biopolítica está hoy concernida a la vida biológica, y repasa el panorama de la biopolitica contemporánea. Agamben explota el lado soberanía y vida biológíca.
Negri lo trabaja vinculado a la guerra, la lucha, la economía y la vida biológica. Y Esposito medicina vida biológica.
Se detiene en la conferencia de 1974,. donde el autor de Vigilar y Castigar, explica cómo surgió la medicina social, y cómo poco a poco la sociedad se convirtió en una sociedad medicalizada. Y en relación al libro La contribución de la universidad medieval a la medicina moral, Foucault sostiene que mientras la medicina medieval era individualista, la medicina social nace con el capitalismo y el liberalismo.
Para Castro, aquí Foucault, estaría haciendo una observación historiográfica muy valiosa, diciendo que el gran invento de la modernidad, del liberalismo, no ha sido el individuo como hemos creído por mucho tiempo, sino el de la población. Y agrega que hay que reescribir la historia del capitalismo y el liberalismo desde el punto de vista médico, de la formación de la medicina social y de la forma en que no es el individuo sino la población.
Otra observación es que en la descripción de la evolución de la medicalización occidental, Foucault observa el surgimiento de la medicina de Estado se da en Alemania. En contradicción a la cita de Marx que decía que la economía era inglesa, la política era francesa y la filosofía era alemana, para Foucault, los conceptos operativos del capitalismo se instalaron primero en Alemania.
Otra observación de esa conferencia es que la biopolítica tiene un problema. Todo lo bio es política. Foucault venia de un vocabulario biológico. Si seguimos a Agamben tendriamos que hablar de lo zoopolítica y una politica de la vida animal
Por último, la conferencia se cierra con el concepto de la poshistoria.
Castro retoma a Kojève cuando plantea que se acaba la historia, hace referencia a la historia hegeliana, dialéctica, en el sentido de la experiencia de un presente hacia el futuro, sino un presente que es solo presente, que en cierta manera es mas espacio que tiempo.
En la introducción a la lectura de Hegel, Kojève se pregunta cuál es la forma del deseo en la poshistoria. Pero en un libro que Vezzetti traduce La noción de autoridad de Kojève encontramos un visión política de la poshistoria.
Allí Kojève señala que la única tarea de la política en la poshistoria seria ocuparse de la vida animal del hombre, de la alimentación y de la sexualidad, es la base del concepto de biopolitica que encontramos en Foucault.
¿Por qué esta afinidad?
Para Castro Kojève hace las cuentas de cómo acaba la temporalidad hegeliana, mientras que Foucault es el proyecto de pensar una filosofía no dialéctica en la temporalidad hegeliana.
Ahi esta esta afinididad. Y pregunta ¿Cómo sera la política cuando nos desprendamos de la experiencia del tiempo escatológico que nos transmitió la cultura hegeliana?
Lo biopolitico corre riesgo de totalizarse. Esto no lo último sobre lo que trabajó foucault. Fue de la biopolitica a la gubernamentalidad, a la gubernamentalidad política. Luego le da otro sentido. Es el punto de cruce entre el gobierno sobre los otros y el gobierno sobre si mismo. Es decir, La recuperación del sujeto consigo mismo.
Fin. Aplausos.
Audio conferencia de Edgardo Castro
Gracias a Cristian Gomez por el audio.




