Paradise Now (2005)

Ayer fui a ver Paradise Now, la película del director palestino Hany Abu-Assad. La verdad que no sabía bien qué iba a ver, no había leído críticas ni sinopsis alguna, sólo un afiche afuera del cine que tenía una linda fotografía, y aclaraba que era una coproducción de 4 países, y un director cuya nacionalidad ya es un todo un problema. Ni israelí como figura en su pasaporte, ni árabe-israelí como lo llaman los judíos, Hany Abu-Assad se declara palestino.
Sólo esos datos me parecían motivos suficientes para entrar a ver de qué se trataba.
Conclusión. Una película para nada desperdiciable. Varias cosas me gustaron. En primer lugar, el tema que aborda, el histórico conflicto entre palestinos e israelíes, recreada en este caso a partir de las vidas de los palestinos suicidas.
Por otro lado, su director tiene una clara posición política respecto al tema de la ocupación. Es dura su crítica al Estado de Israel, sin embargo, no intenta justificar los ataques suicidas. En todo caso – como lo aclara en una entrevista-, su interés era hacer visibles las historias de esas personas invisibles, saber qué piensan, qué motores lo llevan a actuar.
Y por último, también impresionante la fotografía, que muy bien combinó la crudeza de esas historias con la belleza de su paisaje.
En la recién citada entrevista, el director cuenta además los obstáculos que debieron atravesar al momento de rodar la película en Nablus.
“Fue una locura rodar allí. Cada día teníamos un nuevo problema. Tanto los israelíes como los palestinos están acostumbrados a ver pequeños equipos de televisión. Pero lo nuestro no era un pequeño equipo que podía filmar algo y echar a correr. En total, éramos 70 personas y 30 camiones. A ver quién echa a correr y se esconde con eso… Luego, a unos pistoleros palestinos se les metió en la cabeza que rodábamos una película contraria a la causa palestina. Sin embargo, otros grupos o facciones apoyaban el rodaje porque opinaban que luchábamos por la libertad y la democracia. Hubo un grupo que decidió que no presentábamos correctamente a los suicidas. Vinieron a vernos con armas y nos pidieron que lo dejáramos. Pudimos seguir porque otros grupos nos apoyaban.”
(Fragmento de la entrevista realizada por Ewen MacAskill, el redactor jefe del área política de “The Guardian” a Hany Abu-Assad.)

