Por la independencia del arte
“El escritor debe ganar dinero naturalmente para vivir y escribir; pero no debe, en ningún caso, vivir y escribir para ganar dinero. El escritor nunca considera sus trabajos como un medio, sino como fines en ‘sí’. Tan lejos están de ser medio para él y para los otros que, si es necesario, sacrifica su existencia por la de sus obras…” [Karl Marx]
Marx es uno de los referentes del “Manifiesto por un arte revolucionario independiente” de 1938 que firman André Breton y Diego Rivera. Tal como el filósofo decimonónico piensa el trabajo del escritor como un fin en sí y no como un medio, aquí se hace extensivo al plano artístico y científico en general.
Marx viene bien en su rechazo a quienes quieren alienar la libertad de expresión, a quienes vienen coaccionando la libre imaginación de la creación artística. La crítica va dirigida hacia la URSS y su dirigencia, en tanto los consideran los usurpadores de la revolución.
Para Breton, el Manifiesto por la independencia total del arte que él y Rivera firman, tiene que ver con la polémica que Trotsky mantenía con el comunismo soviético a la cual ellos se suman. Éste polemiza con los partidarios de una supuesta “cultura proletaria”, y defiende la apropiación del conjunto de la cultura humana por parte de las masas trabajadoras, en el marco de una revolución que había desatado inmensas energías creativas. Trotsky no desvinculaba el arte de las clases sociales, sino que se oponía a trazar un paralelo entre dictadura proletaria y arte proletario, y toma partido decididamente por la más absoluta libertad de creación artística, contra la institucionalización del arte soviético “oficial” y el “realismo socialista”.
El Manifiesto convoca a los “sostenedores revolucionarios del arte a servir a la revolución por los métodos del arte y para defender la libertad misma del arte contra los usurpadores de la revolución”. El objetivo es crear una Federación internacional del Arte Revolucionario independiente (FIARI), para unir a aquellos artistas e intelectuales aislados que desperdigados por el mundo deseen buscar nuevas rutas y no subvenciones.
Y al final del texto rezan: “Lo que queremos: ¡ La independencia del arte – por la revolución; la Revolución -por la liberación definitiva del arte!”
