Anfibios en Second Life
Enrique Dans nos advierte, Cuidadito con Second Life, haciéndose eco del artículo de Business Week donde habla de cómo Second Life, a pesar de los muchos diagnósticos de su fallecimiento, sigue siendo una comunidad que no para de crecer, y donde cada vez más empresas optan por esta plataforma 3D.

Paralelamente en el campo artístico y educativo se registran sobradas experiencias de prácticas que emergen en este entorno virtual explotando al máximo sus posibilidades. Y estos antecedentes creo que también explican su sobrevivencia.
Al principio la experiencia de conectar la realidad física con la virtual pasaba por la réplica, como una forma de abrir compuertas hacia la “nada”, de contextualizar el formato como novedad sin caer en la hipercontextualidad. Sin embargo, después de cinco años on line, estamos en condiciones de comprenderlo como un software cultural, un programa que pone en marcha nuevas prácticas sociales cada vez más anfibias, cuya relación con el entorno va desbordando los límites entre la realidad física y virtual hasta remixarla.
Los proyectos culturales anfibios que utilizan la virtualidad como plataforma de experimentación para enriquecer sus prácticas, encontrar otras formas de creación artísticas, experimentar con entornos de producción colaborativa e intercambiar know how, sobreviven a Second Life. Son las que tienen más proyección porque logran traducir una herramienta tecnológica en nuevas prácticas de aprendizaje, que amplíen y/o remixen realidades, en una negociación continua. En definitiva, sobrevivir este tipo de tecnologías es también poder pensarse más allá de ellas.
Foto de Erik Perry




