Nuevos formatos, viejos conceptos
Uno de los temas que se viene discutiendo en la blogósfera desde hace unas semanas, es el tema del Cánon Digital en la Argentina que instaló el diputado Claudio Morgado en labarbarie.com.ar, y que se trata de la posibilidad de aprobar una ley que consistiera en colocar un gravamen a la copia privada para compensar los derechos intelectuales (fonográfico, de producción,etc,) de los autores.
Lo que más me resulta curioso, es cómo este tema repone una discusión más profunda de fondo al interior de la red, y es lo que lo que entendemos por la “política” y “democracia”. A veces se naturaliza demasiado estos conceptos, se lo asocia a acepciones vencidas o desgastadas, y se cree que en la red funciona del mismo modo.
Escuchamos muchas veces la palabra diálogo, debate, discusión, y por supuesto todo tiene que desembocar en otro concepto que es el que más me molesta escuchar o leer: consenso. Cito un pasaje de un post de la barbarie de lo más bárbaro: Lo habitual en este blog es que tiremos un ladrillo y en los comentarios nos la devuelvan redonda. Esta vez creíamos que estábamos haciendo un partido aceptable y nos empezaron a caer pedazos de mampostería, las plateas y los paraavalanchas de punta.
:/ A ver si entiendo lo que quieren decir. 1) Se marca la cancha, si o no al cánon, 2) discutamos, opinemos, charlemos, esto es, comentemos en este espacio sobre lo que se proponen discutir, 3) favor de consensuar.
Pregunto: ¿los canales de democratización que abre las redes sociales funcionan necesariamente de esta manera? ¿La política de la red está sostenida sobre esta dinámica?
Porque si hay algo que potencia la red es la de redefinir la política y el espacio público. Justamente cuando hablamos del universo caótico de la red, tiene que ver con una multiplicidad de formas de sociabilidad diferentes, de formas de organización social “desorganizadas” (en el sentido lasheano), de formas distribuidas -y no centralizadas- de producción y circulación de la información.
No nos equivoquemos ni asustemos con esto, pero la dinámica de la red tiene más que ver con el disenso social que con el viejo “consenso”. El consenso por definición anula el disenso, es la forma despótica de anular la política.
Termino citando a Jacques Ranciére en sus 11 tesis sobre la política quien echa luz sobre lo que quiero decir:
La política es una modalidad específica de la acción.
La tarea esencial de la política es la configuración de su propio espacio, lograr que el mundo de sus sujetos y sus operaciones resulten visibles. La esencia de la política es la manifestación del disenso, en tanto presencia de dos mundos en uno.
“Consenso” es el nombre vulgar de esta cancelación [de la política]




